¿Husmeando por aquí?

¿Quién es este tío? ¿Podría echarme un cable con lo que me está pasando?

Parece que quieres saber un poco más, ¿no es así? 

¡Hola!

Me llamo Miguel,

Analógico de nacimiento, lector de libros pesados, psicoterapeuta y amante de las cuerdas que vibran (no necesariamente en este orden). 

Nací en ese momento de transición entre los 80 y el surgimiento de internet. Superviviente de un mundo sin wifi y testigo de la inmortalidad del Nokia 3310. 

Pertenezco a ese grupo de psicólogos que estudió psicología sin la vocación por salvar a la humanidad y sin haber sido poseído por ningún oso amoroso. Te sorprendería saber todos los que somos. 

La psicología dio conmigo cuando la universidad me convenció de que no la encontraría allí pero, don’t worry, soy psicoterapeuta sanitario y colegiado (AN11520), para tu tranquilidad y la del resto del mundo. Gracias a esa mezcla entre inquietud y curiosidad fui orientando mi formación hacia una psicología aplicada a nuestro día a día y enfocada a todas las porquerías que nos lanza la vida que no podemos esquivar. 

Nunca he creído en los psicólogos “todo terreno” que trabajan numerosas dificultades, por eso mi formación y las problemáticas que trabajo se desarrollan en ámbitos tan específicos como el del cáncer, el trauma o la alimentación. Si quieres cotillear mi currículum con calma, por ahí te he dejado un enlace. 

En todos estos años como currante incansable del malestar he ido aprendiendo varias cosas. Que sufrimos más por no querer sufrir que por lo que nos está pasando. Y que las etiquetas diagnósticas no son tan importantes: la mayoría de las veces pesan demasiado y pueden hacer que nos sintamos identificados con ellas. 

Hacer terapia no va de encontrar el botón de no sufrir (creo que a estas alturas vas sospechando que la vida no funciona así), mas bien va de aprender a hacerlo de una forma más eficiente y, ya que estamos, a preocuparnos mejor.  Y, ¿cómo lo hace? Puede que te preguntes. 

Una buena psicoterapia es como una partida de ajedrez donde hacemos equipo contra tu malestar.

Con unos buenos movimientos la psicoterapia:

Cosas que aún no sabes sobre mí:

Primero bebo café, después hago las cosas.  A veces levanto cosas para dejarlas donde estaban. De vez en cuando te parecerá que hablo en broma pero, te aviso, siempre lo hago en serio. Tengo el superpoder de abrir las cajas de los medicamentos por el lado del prospecto. Desde 1990 sin abrir una puerta que indique “empujar” o “tirar” a la primera. Si me he leído un libro, lo he olido antes.  Borro más de lo que escribo.

¿Te ha gustado lo que has leído? Entonces también te gustará descubrir cómo es trabajar conmigo.

Pide Cita: 680 81 55 66