Todos hemos tenido en nuestra vida acontecimientos dolorosos que, por lo general, no necesitan psicoterapia. Sin embargo, existen experiencias que son más difíciles y complicadas de asimilar, y más aún si han ocurrido durante la infancia que es cuando menos recursos personales tenemos.
Estas experiencias pueden llegar a generarnos emociones desagradables tan intensas que nuestro cerebro no puede procesar dicha información. Las imágenes, los sonidos, los pensamientos y los sentimientos originales de estas experiencias pueden quedar atrapadas en el sistema nervioso. La experiencia se queda aquí “encerrada”, y continúa reviviéndose cada vez que sucede algo que la recuerde.
Es entonces cuando hablamos de “herida psicológica”, que es la consecuencia de un suceso dramático o de un impacto emocional acontecido a lo largo de la vida, ya sea de forma puntual e imprevista o mantenida en el tiempo. Suelen tener una serie de indicadores, algo así como cuando aparece el simbolito iluminado de una llave inglesa en el cuadro del coche. No siempre aparecen de manera inmediata, en algunos casos pueden hacerlo, incluso, años más tarde de suceder el acontecimiento traumático.

o pesadillas de lo que te pasó.

con las que parece que se repite de nuevo lo ocurrido.

al entrar en contacto con personas, lugares o cualquier detalle que te recuerde el acontecimiento.

lugares, personas o cualquier otra cosa relacionada con lo vivido.

detalles importantes de lo ocurrido.

respecto a lo acontecido.

y disfrute de actividades donde antes disfrutabas.

o hiperactividad.
quiero que tengas claro que ni es la panacea de la vida ni es para todo el mundo. De ahí la importancia de la valoración individualizada del caso por un profesional cuya formación esté acreditada por organizaciones internacionales oficiales de EMDR. En mi caso, fue a través de la Asociación EMDR España, entidad acreditada por EMDR Europe y la Global EMDR Alliance.
No podemos cambiar el pasado pero sí la forma de vivirlo y que deje de tener un efecto desagradable en nuestras vidas.
FAQ
La terapia EMDR proviene de las siglas en inglés: Eye Movement Desensibilization and Reprocessing que significan Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares. Francine Shapiro descubrió, de forma casual en 1987, que los movimientos oculares voluntarios reducían la intensidad de la angustia generada por los pensamientos desagradables.
La terapia EMDR está recomendada para aquellos casos en los que se ha establecido la causa del problema actual en un acontecimiento del pasado, y este te está impidiendo avanzar y tomar las riendas de tu vida.
Trabaja con aquellas experiencias que no has podido asimilar y que posiblemente hayan quedado encapsuladas. La terapia EMDR ayuda a procesar y desensibilizar esos recuerdos perturbadores, lo que permite aliviar y eliminar los síntomas y recuperar tu capacidad de vivir sin ese malestar.
A través de la estimulación bilateral (visual, auditiva o kinestésica) se facilita el reprocesamiento de recuerdos traumáticos, el cambio de creencias autolimitantes y la desensibilización de emociones y sensaciones desagradables.
La estimulación bilateral propicia la conexión entre los dos hemisferios cerebrales logrando que se procese la información adecuadamente y, como consecuencia, disminuya la carga emocional que la acompaña.
La terapia EMDR no cambia el pasado pero hará que se den variaciones en la forma en la que todo aquello quedó almacenado en el cerebro, en las redes de memoria, desapareciendo las partes desadaptativas o perturbadoras del recuerdo.
El tratamiento se compone de 8 fases. Cada fase y el número de fases trabajadas en cada sesión varían de una persona a otra.
No. Ha de llevarse a cabo una valoración individualizada del caso teniendo en cuenta diferentes factores que son cruciales para mantener la seguridad de la persona y que han de ser evaluados cuidadosamente para determinar si la persona puede recibir el tratamiento EMDR.
Si crees que la causa de las dificultades que estás viviendo en estos momentos pueden venir de un acontecimiento del pasado y te está costando tomar las riendas de tu vida, escríbeme contándome brevemente sobre ello y tu disponibilidad. Te contestaré lo más pronto posible.
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